¿Por qué no puede ser obvio sin dejar de ser agresivo?. Como dar puñaladas en la oscuridad. Un tono sorpresivo y tan divertido. Eso era lo excéntrico para los belgas de los 90.
Hoy nada es casual, nada. Ni siquiera cuando lo dice en la invitación. Y llevando el panorama, la edición de la elección puede ser suntuosa y a la vez muy democrática.
Puedes vestir ridículamente formal, pero jamás ridículamente efectista.
Todo se trataba de enmendar, de conceptualizar. El plan del look perfecto. Esto era bastante... ¿Cómo se vería la chaqueta plana y brocada, con la bolsa de cocodrilo? Ahí tenía la respuesta belga. La respuesta hecha moda. Un cabello sin complicaciones. Una CUADRATURA PARA CADA PERSONA, pero tan difícil para coincidir.
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